Con el tiempo... entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo... aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo... aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo... comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo... te das cuenta que cada experiencia vivida con una persona, es irrepetible.
Con el tiempo... te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios, pero multiplicados.
Con el tiempo... aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo... comprendes que apresurar las cosas o forzarlas para que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo... te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo... aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, no tiene ningún sentido.
Lamentablemente todo esto y mucho más sólo se aprende o entiende con el paso del tiempo.
Estos son nuevos tiempos, tiempos difÃciles, tiempos de retos, tiempos de reforzar los lazos familiares, de amistad y de compañerismo, tiempos de buscar nuevas formas de hacer las cosas, tiempos de buscar una mejor manera de vivir.







