Una de las muchachas, con sÃndrome de Down, se arrodilló, le dio un beso y le dijo: "Listo, ahora vas a ganar". Y todos, los nueve competidores entrelazaron los brazos y caminaron juntos hasta la lÃnea de llegada.
El estadio entero se puso de pie y en ese momento no habÃa un solo par de ojos secos. Los aplausos duraron largos minutos, las personas que estaban allà aquél dÃa, repiten y repiten esa historia hasta hoy.
¿Por qué?
Porque en el fondo, todos sabemos que lo que importa en esta vida, más que ganar, es ayudar a los demás para vencer, aunque ello signifique disminuir el paso y cambiar el rumbo.
Porque el verdadero sentido de esta vida es que TODOS JUNTOS GANEMOS, no cada uno de nosotros en forma individual.
Ojalá que también seamos capaces de disminuir el paso o cambiar el rumbo, para ayudar a alguien que en cierto momento de su vida tropezó y que necesita de ayuda para continuar.
Creo que nos hace falta disminuir el paso y cambiar de rumbo y sobre todo que esto no sea un proyecto individual, sino colectivo, entre todos seguro que podemos.
Guarda esta historia en tu corazón, y asegúrate de encontrarla en el momento oportuno, cuando debas ayudar a alguien que te necesite.
¡Que tengas un dÃa excelente!







