Estoy tan agradecida, hoy viernes 9 de julio amaneció el cielo de un azul “celestial” impresionante, el aire fresco y humedo me acariciaba la piel, el cerro de la Silla lucia majestuoso coronado de nubes blanquísimas, tuve un momento de magnificencia, de esas pequeñas y grandiosas cosas de la vida que aun me asombraran; Tengo por costumbre levantarme muy temprano 6. am a orar y leer la Biblia, meditar en ella y hacer después ejercicio, esto me fortalece, me llena de energía, bienestar y salud, ya después de esto, inicio con mi trabajo y todos los pendientes con gusto.
Salió en sol en Monterrey después de muchos días de lluvia, que aunque es algo que disfruto enorme mente, en esta ocasión trajo un caos a la ciudad. En muchas ocasiones veo en las noticias desastres naturales, que dejan gran devastación y todo en ruinas, suelo entristecerme y conmoverme y oro por las personas que están sufriendo, son lugares lejanos así que continuo con mi vida, y suelo olvidarme un poco de ello, pero ahora un gran desastre impacto mi ciudad y mi entorno, es difícil creer que esto nos suceda a nosotros en Monterrey, esto solo lo veo en las películas y en los noticieros, que la verdad evito para no saturarme de tantas malas noticias, pero es real ahora en todo el norte de México.
Doy gracias a Dios por su favor para conmigo y mi familia, por que no nos aconteció ningún problema, pero me conmueve ver tanta necesidad y tristeza, yo se que me corresponde ayudar y apoyar en forma material y también moral y espiritualmente, por que la gente necesita esperanza para continuar y empezar de nuevo.
Sin embargo la vida continua, el viernes por la noche, después de tanto encierro por la lluvia, salimos a cenar he “inspeccionamos” sin querer todo, nos fuimos a uno nuestros restaurantes favoritos en la col. Del Valle, en San Pedro Garza García, que fue una zona muy afectada por el huracán, también el sábado salimos por la mañana a caminar por la Calzada de los duendes y mas tarde comimos en un lugar de moda, en el Centrito viendo el penúltimo partido del mundial en medio de un ambiente relajado, feliz y confiado, así que vi con gusto que la actividad había vuelto a la normalidad, claro que hay muchos daños, pero nuevamente observe a mi querida ciudad con mucho amor, gratitud y con orgullo, hay carácter, coraje y valor suficiente en su gente para volver a empezar de nuevo, hemos aprendido que cuando te caes, el éxito se inicia cuando te levantas de nuevo y damos nuestro mayor esfuerzo, así es la gente regiomontana con mucha iniciativa, trabajadora y entusiasta.
Estoy segura que Monterrey esta en un proceso de renovación, restauración y continuará un gran progreso, que vienen tiempos de bendición, un gran despertar espiritual y paz. Cuando vemos tan de cerca lo pequeñitos, lo vulnerable y frágiles que somos, empezamos a reconocer que lo material es perecedero y no es lo mas importante, apreciamos mucho mas la salud cuando nos enfermamos, desafortunadamente apreciamos mas las cosas cuando las perdemos, solo asi aprendemos, así que todo esto que ahora vemos como una gran tragedia en Monterrey, será para bendición de todos.
Cada uno de nosotros lidiamos con nuestra propia lucha personal, una de las crisis mas grandes que he vivido se inicio hace seis años y ha sido un proceso de refinamiento constante en mi vida, una persona que respeto mucho me preguntaba ¿que es lo que quieres? Respondí… ¡Estabilidad! en ese momento sentía que mi vida era una montaña rusa y estaba muy confundida. He luchado desde adolescente con esto, por que para mí la seguridad, la estabilidad y la comodidad es indispensable y Dios conociendo mi corazón ha tratado muy fuerte conmigo en esto, para que aprendiera a confiar en El, y No en mí, o en mi pareja, o en lo económico, o en las circunstancias. Dios permitió que fuera zarandeada y perdiera muchos de los privilegios y lujos a los que estaba acostumbrada, lo con movible, lo superficial, para que profundizara, madurara y hacer de mi una mejor persona, he aprendido con muchas lagrimas, he ¡Integrado en mi vida por fin! que mi anhelada estabilidad y seguridad proviene de mi fidelidad a Dios; esta fidelidad garantiza una relación estable en un ambiente de seguridad y confianza que favorece el desarrollo integral y armónico de las personas. ¡Wow ha sido liberador y un gran gozo darme cuenta y empezar a vivir esto!
Así que yo se, que también Monterrey y todo México serán bendecidos, prosperados, habrá paz, seguridad y estabilidad en la medida en que nos volvamos de todo corazón a Dios, que le conozcamos en forma intima y personal, le obedezcamos y le seamos “Fieles” por que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. La religiosidad no salva, no hay la iglesia perfecta, las penitencias no son necesarias, las costumbres o tradiciones de hombres son un estorbo, Dios como Padre quiere de nosotros un corazón dispuesto, que lo amemos por sobre todas las cosas, que le demos el primer lugar en todo y le obedezcamos.
Jesús vino a hacer nos libres y a darnos una vida abundante, es nuestra decisión ser sus hijos, no solo su creación, es nuestra responsabilidad ser su discípulo, seguirlo, andar como el anduvo y no solo “oír hablar de el” es tiempo de dejar la mediocridad, es tiempo de poner en acción nuestra fe, para tener una vida de excelencia y heredar a nuestros hijos un México sano y bendito por Dios.
Plétora







